En más de una ocasión a lo largo de nuestras vidas hemos visto cantidad de anuncios de liquidaciones “de calidad”, rebajas sobre rebajas, días fantásticos increíbles, impresionantes y demás y hasta el no menos soñado e idolatrado cierrapuertas (que era mejor cuando realmente cerraban las puertas, ya verás porque).
Todas las mujeres (algunos hombres tambièn, no se hagan) corren a sacar sus tarjetas de crédito o debito (propias o del esposo, todo vale) y compran cosas lindas y sobre todo baratas, salen felices de la tienda a pesar de esperar tres días y medio las colas infernales de las cajas, o haber renegado porque fueron empujadas, mal miradas, y hasta insultadas por otras mujeres que al igual que una quieren “llevarlo todo”.
Pero nada es perfecto...NO!
Sucede que un día sales a la calle con tu ropa nueva, caminas muy contenta porque te sientes linda y te ves linda....pero de pronto, una mujer pasa con un abrigo parecidísimo al tuyo, contienes la respiración ......finalmente respiras tranquila porque es en otro color, la tensión pasa.
Sin embargo no te salvas, otro día sales a la calle y encuentras a tu amiga , tu pataza del trabajo esta con la misma chompa que tu y entonces es inevitable sentir vergüenza, porque en serio es igualita que la que traes puesta, misma marca , mismo modelo de manga y cuello, pero bueno ríen juntas y lo superas.
Aunque no puedes evitar sentir fastidio, porque en el fondo sabes que eso te pasa (y te seguirá pasando) porque en la maldita liquidación ponen lotes y lotes de las mimas cosas. Todas repartidas en las decenas de sucursales que tiene la tienda a nivel NACIONAL y entonces matemáticamente hablando te das cuenta que existe un porcentaje altísimo de que te encuentres con las mismas prendas que vistes (o que tienes en casa) puestas en otras personas.
Me paso lo mismo cuando era adolescente con un bikini que me regalo mi abuela, no solo sentí vergüenza por la presión del grupo (que no paraba de hacerme bromas y tiene la amabilidad de recordarlo hasta el día de hoy), si no que no me pare de mi toalla nunca más ese día y me malogre un día completo de playa.
Y no piensen que la que escribe no compra en liquidación, para nada, sería una tontería negar que pueda resistirme a una buena oferta, pero ya con tantos años de adicta a la moda y a las compras aprendí unos truquillos:
En chompas o politos compra colores básicos o enteros, no muchos adornos porque si te llegara a pasar lo que a mí en la playa va ser imposible de disimular y si estas con amigos peor.
Abrigos si , si son de color entero mejor, ponle prendedores y úsalos con bufandas, pañuelos o pashminas.
Y bueno como yo, le puedes agregar detalles a tus cosas, como botones en el cuello mangas, uno que otro brillo de esos que se pegan con la plancha, algún prendedor que haga juego, todo vale.
No olvides jamás que un accesorio es muchas veces más importante que la misma prenda, úsalos adecuadamente y harás un gran cambio en la prenda.
Y para terminar esta nota déjenme agregar que aunque muchas personas les puede parecer superficial este tema, no se trata de la ropa en sí, se trata de sentirte cómoda, linda y con buen gusto, eso siempre será lo más importante, y aunque existan muchos patrones, tu estilo lo marcas tu misma.
Besos!!!
G.